Asiget se quedó practicando, Raihan prefirió que permaneciera en la habitación ese día, sin ir a la enfermería. Cayó incontables veces, pero volvía a levantarse una y otra vez, decidida a continuar.
Al principio lograba avanzar dos pasos antes de tambalearse. Después consiguió dar tres, luego cuatro.
Parecía una niña pequeña aprendiendo a caminar desde cero, pero no había otra forma. Tenía que obligar a su cuerpo a acostumbrarse a aquella nueva manera de sostenerse.
Y con el paso de los días em