C19: MÁRCALA.
Raihan la besó con anhelo desesperado, todo dentro de él dejó de obedecer a la razón y solo existía el deseo feroz de tenerla cerca. Sus labios se movían sobre los de Asiget con hambre, y cada vez que volvía a invadir su boca sentía que perdía todavía más el control.
El vínculo de mates hacía estragos dentro de él. No era únicamente atracción; era una necesidad salvaje y enfermiza que le hacía sentir que el cuerpo de ella había sido creado específicamente para el suyo.
El sabor de Asiget lo est