C17: NO TE NECESITO.
Raihan se quedó mirándola, notando lo difícil que le había resultado manejar a Asiget. Había esperado que fuera una loba dócil, alguien que aceptara obedecer sin discutir. Sin embargo, ella seguía resistiéndose incluso en su estado vulnerable.
Aun con su pierna dañada y en su situación tan lamentable, continuaba sosteniéndole la mirada y enfrentándolo con una seguridad que resultaba exasperante y, al mismo tiempo, extrañamente atractiva.
Finalmente, Raihan soltó su nuca y le sujetó el brazo.
—Y