C152: QUIERO QUE SEAS MI LUNA.
Asiget podía percibir cómo aquella energía avanzaba por sus venas, extendiéndose desde la marca hacia todos los rincones de su organismo.
Sus sentidos parecieron intensificarse de golpe, cada respiración de Raihan, el latido de su corazón, el calor de su piel y hasta el más mínimo cambio en su aroma llegaron a ella con una intensidad que jamás había experimentado.
Raihan tampoco había permanecido ajeno a aquella transformación. Desde el mismo instante en que la sangre de Asiget había tocado su