Su voz era capaz de mover montañas. Su cuerpo lo volvía salvaje. Sus labios eran como flores de color rojo cereza, suaves como algo de otro mundo que, en ese momento, no sabía cómo describir.
Pero... nunca pensó que un mensaje de texto pudiera excitarlo tanto.
¡Maldita sea!
Dominic, contrólate.
Por una vez en su vida, sintió remordimiento, un profundo remordimiento por algo.
Debería haber hecho caso a ese chihuahua cuando le dijo que no fumara marihuana. Hubiera sido incluso mejor si hubiera f