Taron Julio
—Maldición, te ves increíble. —Estoy acostado en mi litera mirando a Noel usando nada más que una banda digna de la ganadora de un concurso de belleza.
Sus pequeños senos apenas contenidos, sus pezones rosados duros y apuntando hacia arriba con una gruesa banda blanca sobre el centro.
—Eres la primera persona en la que pensé cuando lo vi en la tienda de fiestas.
—Ojalá estuviera allí. —Ella desliza sus palmas por la caja torácica, ahuecando sus senos—. Quiero verte mientras te tocas