Minerva
Mi cabeza se siente entumecida. Y el recuerdo nebuloso empujando contra las paredes de mi mente envía la advertencia que me dice que estoy en problemas otra vez.
Cuando el pensamiento me asalta, mi conciencia regresa, pero todavía estoy aturdida. No puedo recordar lo que me pasó, y espero como el infierno no volver a despertarme en el calabozo de Roco.
Arrastro los pies y mis nervios se dispararon cuando una mano pesada se posó en mi vientre y me acarició la piel.
Cuando los dedos revolo