Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz que entraba por los ventanales me hizo abrir los ojos, que entrecerrándose suplicaban los protegiera de la incomodidad que les provocaba. Me di cuenta que seguía recargada a la puerta. Supuse que, después de cansarme de llorar, me quedé dormida en ese incómodo lugar.
Me levanté del piso en que me encontraba tirada y, después de unos pasos, me dejé caer en la cama. Esta vez no lloré, ya no podía hacerlo, no ten







