Mundo ficciónIniciar sesión—¿Y Vic? —preguntó alguien a mis espaldas cuando, después de cerrarla, recargué mi frente a la puerta.
Era una voz desagradablemente familiar.
—Si lo echas mucho de menos puedo enviarte con él, porque él no va a volver —informé girando mi cuerpo para encontrarme con un hombre alto y fornido de cabello grisáceo.
Escuché una vez más esa tétrica risa que me ponía







