36. Capítulo: "¿Confesiones o Confusión?"
Milenka abrió los ojos lentamente y se encontró con el sereno rostro de Leandro. Por un momento, se quedó sin aliento, perpleja por la belleza del hombre que tenía delante de ella. Permaneció mirándolo fijamente, admirando su mandíbula perfectamente tallada y sus facciones delineadas con perfección.
¿Por qué tenía que ser tan apuesto? Eso la ponía nerviosa. Seguía sintiendo que su corazón iba muy rápido.
De repente, recordó el beso que habían compartido la noche anterior y su corazón empezó a