24. Capítulo: "Malicia"
Erika sostuvo en su mano, el frasco de píldoras a medias, y una maliciosa sonrisa apareció en su rostro, reflejando lo que su interior pudriéndose tenía, no contenía nada bueno, solo maldad pura en el peor sentido de la palabra, incluso sus ojos lagrimearon, pero no de tristeza sino que en ese punto de ebullición, le ardía todo su ser por el fracaso, por eso que dio por perdido y volvía a empecinarse por recuperar a toda costa.
Respiraba pesadamente y sus sentidos comenzaban a ser nublados por