Capítulo 74 – Lo que me enamoró de ti
El dormitorio estaba sumido en una atmósfera de calma después de la tormenta de placer que habían compartido. Isabela aún descansaba sobre el pecho de Gabriel, con su cuerpo completamente relajado. Sus dedos dibujaban suaves círculos en la piel de su abdomen mientras su respiración volvía a la normalidad.
Gabriel la observaba en silencio, disfrutando la calidez de su piel contra la suya. Pero fue ella quien rompió el silencio con una confesión inesperada.
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