Capítulo 59 – Dominio y celos
Gabriel Montenegro no era un hombre que expresara fácilmente su gratitud, pero esta vez hizo una excepción.
Después de todo, Daniel había ayudado a sacar a Isabela adelante cuando él no pudo. Le había tendido la mano cuando Gabriel estaba tras las rejas, impotente y sin poder protegerla. Por eso, cuando se reunieron en su mansión para hablar sobre los movimientos financieros que habían salvado parte de su imperio, Gabriel hizo lo impensable: le ofreció la mano a Da