KADE
En acuerdo silencioso, ella me montó y se quitó la bata. Luego su boca besó mi carne, desde mi cuello todo el camino hasta mi ombligo. Se detuvo allí.
“No quiero chuparte la polla ahora mismo”, dijo Liora. “Quiero hacer algo más.”
“¿Qué quieres hacer?”
“Quiero saber… cuánto tiempo puedo follarte hasta que te corras.”
“Hmm. Suena como una aventura.”
Ella se rio entre dientes. Extendí ambas manos y comencé a apretar sus pechos, asegurándome de que el interior de mis palmas rozara sus pezones