MICHELLE
“Oh, mi jodida bondad,” me encontré diciendo.
Cuanto más embestía bruscamente dentro de mí, más gemía y más no quería que se detuviera.
“Voy a follarte hasta que tengas una mente clara para pensar con claridad,” amenazó, y estaba bastante segura de que me mojé más al escucharlo decirme eso.
Mi cuerpo cobró vida con su toque y sus atenciones. Callix estaba haciendo un mejor trabajo que Ashram, tenía que admitirlo. Y había esta sensación que venía a mí. Como tal vez me había casado con l