PARTE UNO: LA TRAICIÓN
CAPÍTULO DIECIOCHO
Habiendo llegado al bar de siempre, Julia y Victoria suspiraron, una por la esperanza de cuánto pudiera ganar y la otra harta de que ese fuera el trabajo que más dinero le daba. Una nueva noche en donde las “mejores cosas” estaban por pasar.
—Vamos, Victoria, no hay nada que lamentarse —dijo Julia tomando la mano de su amiga para así, hacerla entrar en su trabajo.
Victoria volvió a suspirar. Esa era su noche y nada más.
Justo en el momento en que ella