Malu
Inmediatamente me duché y me preparé. Esta vez elegí un atuendo que se parecía más a mí. Un vestido blanco suelto que no fuera tan ceñido y no gritara a los cuatro vientos que parecía una puta.
Me maquillé suavemente y me pinté los labios de rosa claro. Me dejé el pelo suelto, me puse unas sandalias de tacón color rosa y di el toque final con un poco de perfume.
Me miré en el espejo y me moría de ganas de hacerme una foto, pero por desgracia no tengo acceso a mi móvil desde que llegué a L