TOMO 2. CAPÍTULO 22. Una verdad sin pensar
TOMO 2. CAPÍTULO 22. Una verdad sin pensar
—No voy a firmar esto… es una… es… ¡Maldición…!
Esas eran las últimas palabras que habían salido de la boca de Elijah antes de que aquellas náuseas se apoderaran de él, y su último segundo de conciencia antes de que todo se volviera una extraña nebulosa, se unió al primer segundo de claridad que tuvo cuando abrió los ojos y vio el techo de aquella habitación.
Lo había drogado.
Lo primero que pasó por su mente era esa certeza de que lo habían drogado, y