PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 55. Hay cosas que no se le tocan a un hombre
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 55. Hay cosas que no se le tocan a un hombre
Y aquello era casi poético, había que reconocerlo, porque los dos hombres con armas dentro de la estancia estaban tan rabiosos como inquietos y aún así no eran las personas más furiosas en aquella habitación.
—Santiago, puedes retroceder ahora —siseó la muchacha con voz gélida.
—Gabriella, ¿estás segura? —la increpó él, pero hasta podía jurar que había cierta satisfacción en su tono mientras negaba.
La muchacha miró a los oj