PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 54. Una mujer mal de la cabeza
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 54. Una mujer mal de la cabeza
Del otro lado de aquella puerta, Santiago abrió mucho los ojos y miró al techo porque lo último que se le había ocurrido era que Gabriella tuviera la desfachatez de ponerse a negociar de aquella manera. ¡¿Un puto intercambio, en serio?! ¡Aquello era de novato, de mucho novato!
Si lo hubiera sabido, jamás la habría dejado poner un pie sola dentro de la maldit@ estancia. Sin embargo, antes de que pudiera hacer el primer movimiento para entr