PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 29. Cuentas pendientes
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 29. Cuentas pendientes
Diez segundos… veinte... treinta y los ojos de Gabriela seguía en fijos en Ranger, como si quisiera determinar que ese miedo que decía que no sentía, debía sentirlo de él.
Sin embargo ninguno de los dos se movió, por más sorprendida que fuera la expresión del ex militar, así que la muchacha finalmente se dio la vuelta y enfrentó al resto de las personas que había en aquella sala.
Sus otros dos hermanastros con su madre estaban en un extremo de la