LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 75. Una confesión
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 75. Una confesión
Había algo seco en él, seco y duro, como si de repente aquel pecho que había estado subiendo y bajando con tanta desesperación y respirando entrecortadamente, se hubiera pagado con el simple clic de un interruptor.
Ya no estaba agitado, ya no estaba nervioso, ya no había ni una sola pizca de ansiedad en él, solo un tono frío y distante, y una rigidez que hizo que Ivanna lo soltara poco a poco, echándose hacia atrás para mirarlo a los ojos.
—Asher,