LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 34. Una sorpresa inesperada
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 34. Una sorpresa inesperada
Decir que el padre de Michelle estaba desquiciado, era poco.
Sebastián no supo por qué, pero el simple tono con que le había gritado aquel nombre a su esposa hacía que se le crisparan hasta los pensamientos.
—¿Y ese cabrón quién carajos es para hablarte así? —espetó entre dientes mientras lo miraba acercarse, y Michelle contuvo el aliento para responderle.
—Pues resulta ser tu querido suegro, o sea mi padre —susurró.
Sebastián arrugó el c