LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 2. Un par de deseos cruzados
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 2. Un par de deseos cruzados
“¡Dispárale! ¡Anda, dispárale y vamos!”
“¿Para qué? ¿No ves que ya se está muriendo?”
“¡Tenemos que hacer el trabajo completo!”
“Y el trabajo está hecho, deja de molestar. Ahora súbete al maldito auto, que hay un casino esperándome en Las Vegas”
“¿Le quito la cartera…?”
“¡Pues claro que se la quitas, imbécil, esto tiene que parecer un robo!”
Las palabras eran lejanas y dolorosas mientras la sangre salía de la herida en su cabeza y el hom