CAPÍTULO 16. Solo soy una cosa
CAPÍTULO 16. Solo soy una cosa
¡Era una zorra traicionera! ¡Justo como el resto de las mujeres de su clase!
Elijah lo sabía muy bien, porque a él lo había criado una mujer sin moral, sin principios, arribista y aprovechada, ambiciosa al punto de engañar, y mentir y destruir; desalmada al punto de intentar asesinar a la persona que más quería en el mundo.
La expresión de Elijah era tan cruel que la recepcionista balbuceó con miedo y en pocos minutos ya le estaba consiguiendo una mesa. Al entra