CAPÍTULO 17. Encima de cornudo…
CAPÍTULO 17. Encima de cornudo…
Los ojos de Lynett era un par de espejos llenos de miedo mientras se llenaban de lágrimas.
Literalmente lo único bueno de estar casada con Elijah Vanderwood era que por fin la pesadilla con Edgar Masrani había terminado. Su madre se lo había impuesto hacía cuatro meses con el pretexto de que era un buen partido y tenía que aceptarlo, pero para Lynett solo era un hombre viejo en busca de una presa más joven, nada más.
A sus cuarenta Edgar era impulsivo y violento,