CAPÍTULO 40. Encerrona…
Sofía:
—Porque aunque no lo quieras ver, siento un destello de celos en tus palabras —confirmó Benjamín, mirándome a los ojos fijamente.
En todo caso, preferí dar por concluida esta conversación y lo invité para que almorzara con nosotros. Este aceptó, por lo tanto, después de discutir algunos puntos y ponernos de acuerdo sobre ello, caminamos los dos hacia el jardín.
Al llegar ahí, encontré nuevamente a Rafael con mi madre y mis hijos, quienes iban llegando. Benjamín le saludó y esta vez, s