CAPÍTULO 39. ¡Cuando tú vas, yo vengo!
Sofía:
Una vez que Rafael salió de la mansión, subí las escaleras y caminé hacia mi habitación, encerrándome para no ser molestada. No quería ser sermoneada por mi madre, por mi conducta ante Rafael. Aunado a esto, no sé qué explicación dar, pues ni yo misma me entiendo.
Me dirigí al baño e hice un repaso mental de lo que me dijo y lo que le comenté a Rafael. Fue así como me di cuenta de que acepté tácitamente que la tal Mirelys esa era mi rival. Puesto que no lo refuté cuando él lo citó.
—¡G