Se incorporó bruscamente y tardó un buen rato en recuperar la conciencia.
Su último recuerdo se detenía en el momento en que Vicente le decía que era una "bestia de carga de primera clase".
Después de eso, era como si tuviera amnesia, sin ningún recuerdo de lo sucedido.
No recordaba cómo había subido las escaleras ni cómo había entrado en la habitación.
Afortunadamente, al levantar las sábanas, vio que aún llevaba la ropa de ayer, aunque ya impregnada con un fuerte olor a alcohol, bastante desag