—El resultado fue excelente, Nora, lo hiciste genial.
Hasta entonces Nora pudo suspirar aliviada y salió de la sala de juntas junto con Andrea.
Apenas salió, vio que todos estaban parados en la puerta esperándola con caras de preocupación.
Manolo estaba al frente, y al verla salir, se acercó de inmediato y la abrazó fuertemente.
Nora instintivamente trató de zafarse, pero al darse cuenta de que Manolo la abrazaba muy fuerte, enseguida entendió qué pasaba.
—¿Qué ocurre? ¿Acaso... los insultos fue