Los fuegos artificiales comenzaron puntualmente a las nueve de la noche. Andrea los contemplaba con una suave sonrisa.
Vicente la observó desde su lado:
—Mañana iniciaremos los trámites de la demanda de divorcio. En siete días como máximo estará todo listo. Andrea, felicidades por tu nuevo comienzo.
Andrea asintió, contemplando pensativa las luces en el cielo.
Antes creía que vivir sin Miguel sería como un pez fuera del agua.
Ahora se daba cuenta de que era un anfibio: podía vivir igual con o si