—¡Andrea!
Andrea se detuvo y junto con Vicente se dio vuelta para mirarla.
El rostro de Julieta mostraba una sonrisa fría y triunfante.
—Felicitaciones. Por fin conseguiste lo que querías, divorciarte de Miguel.
Andrea entendió que intentaba provocarla.
—Lo mismo digo. También debería felicitarte por haber esperado tanto hasta que yo lo dejara ir.
La sonrisa de satisfacción en los labios de Julieta se hizo más profunda.
—Te equivocas, Andrea. En realidad, desde el principio no necesité esperar a