Baltazar Licaon
¡¡BALTAZAR!!
Su grito desgarrador hace que me levanté de la cama de un salto.
—¿Micaela? — Camino por la habitación, entro al baño, su ropa no está a la vista, salgo a la estancia y no hay rastro de ella, entro de nuevo a la habitación por mi celular.
Ya son más de las nueve de la mañana, joder, ya deberíamos ir camino a Venezuela.
Hay una pequeña nota en la mesa.
"Tuve que ir al Bar a ayudar a Máximo, iré por las cosas al departamento y volveré para irnos"
Sonrío, volverem