Baltazar Licaón
— Señor! La señorita Stevens está escapando — Uno de mis guardias entra interrumpiendo la conversación con mi prima y su esposo.
Stefany bufa y se ríe — No es para menos! Debe pensar que estamos locos.
Aspiro el aire y lo suelto para contenerme de correr tras ella y traerla de los cabellos arrastras.
— Como procedemos señor?
— Déjenla ir, pero siganla sigilosamente, le daré tiempo de pensar, de seguro irá a su apartamento... — Doy la indicación.
—Ummm... Micaela es inteligente,