Capítulo 35.
Luna:
Me sentía muy cómoda en la cama, palmee a mi lado y Cedrik no estaba, abrí los ojos de a poco y me estiré, me encantaba hacerlo por las mañanas eso me relajaba el cuerpo.
Me pare de la cama y fui hasta el baño para cepillarme los dientes, al salir del baño un olor delicioso llegó hasta mis fosas nasales, camine hasta la cocina y ahí estaba mi hombresote Cassian preparando el desayuno, llegué hasta el y lo abrace por la espalda.
—Amo tu trasero —reí— es hermoso.
—¿Mi trasero? —el rió.
—Si