↞Cinder↠
Regresamos a casa, y la tensión me tenía atrapada, un nudo apretado en la boca del estómago. Tomé una ducha corta para intentar lavar la suciedad de mi alma, no solo la de mi cuerpo. Me puse un vestido sencillo y bajé las escaleras, donde lo encontré esperando.
El Beta. Su cabello negro azabache brillaba aún húmedo por su propia ducha. Sus ojos, dos esmeraldas líquidas, me miraban con una intensidad que hizo que mi piel se erizara. Era como si la mismísima diosa hubiera bajado y lo h