POV de Carmen
El aire fresco de la mañana me golpeó en la cara cuando salí de la cabaña de Elias. Mi corazón aún latía con fuerza, y mis pensamientos eran un caos. Caminé rápidamente por el sendero que me llevaba de vuelta al pueblo, tratando de ordenar mis emociones. Todo lo que había sucedido en los últimos días me había dejado confundida, vulnerable, y eso no me gustaba. Había aprendido a mantenerme fuerte, a no dejar que las emociones me dominaran, pero Elias estaba rompiendo esas defensas,