—¿Qué demonios fue eso? —preguntó Karla al instante, mirando a su alrededor.
Mis hijas corrieron a esconderse en mis brazos y en los de Baxter, mientras Yuvonne y Ron dejaban de bailar. Todos levantamos la vista hacia el cielo, observando las nubes sobre nosotros.
—Probablemente solo fue el retumbar de las nubes —comentó el padre de Yuvonne.
Tan rápido como había surgido la tensión, comenzó a disiparse. Durante los siguientes diez minutos, los truenos confirmaron que realmente solo eran nubes.