Celine;
Estaba muy feliz por Yuvonne. Parecía que ella también lo estaba, aunque una leve vacilación se reflejaba en su rostro.
Podía ser por el trauma, o quizá por la presión de alguien como Eugenia, que no tenía ningún derecho a decirle con quién debía hablar o salir.
—Entonces… ¿vas a aceptarlo? —le pregunté, sacándola de sus pensamientos.
—Seré juzgada —respondió, y comprendí que esa era la culpa que cargaba.
—No creo que nadie deba juzgarte —dije, intentando tranquilizarla, aunque parecía