Al mismo tiempo, Elisa y Gina rompieron a llorar al ver a su hermana.
Me tiraron de las mangas, intentando llamar mi atención y preguntar qué le había pasado. Todo se quedó en silencio en mi cabeza hasta que Baxter entró y alzó a Belén en brazos.
Llevé a Gina y a Elisa para consolarlas mientras Baxter acostaba a Belén en el sofá de la sala. Le apartó el pelo de la frente a Belén y le puso dos dedos en el cuello, comprobándole el pulso.
Luego acercó su oído a la boca de Belén y observó cómo subí