Sylvia
Aquí vamos de nuevo, este cuerpo ya no es mío, ya no veo mis pies, agradezco a los niños que me auxilian a la hora de hacer muchas cosas.
— Vamos a la cama, ya me cansé — les pido.
— Hoy nos vas a contar una historia, podría ser la de los abuelos Allen — pide Sanc.
— ¡Claro!
Ellos no daban crédito qué su abuelo una vez fue joven y se enfrentó a la dura decisión de renunciar a tener una manada. Para ellos que se han criado en una manada, la vida así como yo la conocí se les hace extr