Ashley
Trago saliva y un segundo después cambio mi semblante por completo. No puedo sucumbir ni a sus manipulaciones ni a su extensos trucos para sacar información de propio cerebro sin mi consentimiento. Cómo he mejorado mucho en mi control mental, apenas siento sus malvadas garras tratando de entrar a mí cerebro, lo protejo de inmediato, agradeciendo que nadie aquí sepa que justamente hoy iba a ser un viaje rápido al infierno.
- ¿Acaso no sabes que estoy buscando unas bestias? - sueno tan