Capítulo 28

—Es curioso —dice entonces Alejandro, sin mirarme, como si pensara en voz alta—. Uno pensaría que el encierro sería insoportable… y, sin embargo, algunas cosas son peores que salir de aquí.

Frunzo el ceño, desconcertada.

—¿Qué cosas? —quiero saber.

Él no responde. Solo se pasa una mano por la nuca y desvía la mirada, como si ya hubiera dicho demasiado. Y eso me enfurece.

Golpeo el botón de emergencia con más fuerza de la necesaria, como si con eso pudiera acelerar la reparación del ascensor.

—Si lo rompes, vamos a estar atrapados más tiempo —comenta Alejandro con su típica calma exasperante.

Le lanzo una mirada asesina.

—Si no salimos en los próximos cinco minutos, voy a empezar a gritar.

—Sería entretenido —dice con una media sonrisa—. ¿Quieres que te cronometre?

Aprieto los dientes y cruzo los brazos.

—Si al menos tuvieras la decencia de estar un poco incómodo…

Alejandro me observa con fingida confusión.

—¿Por qué estaría incómodo?

—Porque estamos atrapados en un espacio reducido y
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App