Red observó a su sobrino correr con prisas lejos de la casa, cuando la puerta de los muros se cerró supo que al menos por un par de días tendría a Melissa solo para él. Bebió un poco del trago en su copa mientras miraba el reloj.
Miró el grupo de carpetas en el escritorio para entretenerse y su móvil sonó una media hora después. Contestó la llamada antes de mirar una vez más al reloj, anhelando que la noche pasara mucho más de prisa.
— ¿Qué sucede?
— Escuché que mandaste a tu sobrino a un par d