Pov Narrador
En el basto paisaje de una zona fría y remota se encontraba un castillo con picos altos, detrás de él, montañas desérticas que eran cubiertas por nieve.
En las profundidades de aquel desolado castillo Darius miraba atentamente la pintura de su compañera.
Su sonrisa encantadora y ese brillo en sus ojos.
La gran puerta se abre y una anciana bruja entra.
—Mi señor— hace una reverencia y se queda allí esperando a que su amo le permita si quiera moverse.
—Dime madame Rowina d