Pov Amaya
Estaba frente al campo de entrenamiento observando como entrenaban hombres y lobos a la vez. No había recibido noticias ni de Robin ni de Aidan en las últimas tres semanas.
Decidí dirigirme al aquelarre dónde varios brujos perfeccionaban su magia. Si iba a comenzar una guerra con dos manadas debía proteger de alguna forma a mis lobos.
—Amaya que podemos hacer hoy por tí.?
—Necesito que busquen la manera de hacer que mis lobos estén protegidos contra cualquier tipo de veneno...
—Adem