Pov Hardick
Estaba ansioso, caminaba en mi oficina de un lado a otro.
Ella acaba de cruzar las puertas de mi manada.
Me sentía nervioso y al mismo tiempo feliz.
Solo quería verla, al menos verla, Aitor se paseaba en su pequeña jaula de un lado a otro eufórico y entusiasmado.
—Hardick, Gedeon será quien la reciba, te pido que mantengas a Aitor calmado y no vaya a hacer una locura.
—Él está bien madre, está tranquilo, pero feliz.
Esa misma alegría salía de mí sin poderlo ocultar,