Pov Amaya
Siento algo cálido y suave rodearme. Me doy la vuelta y me dispongo a abrazar mi almohada, pero termino abrazando algo con pelos.
Abro mis ojos para darme cuenta de que estoy abrazando a un enorme lobo y sin mencionar que tengo mi pierna encima.
Abro mucho mis ojos y rápido me alejo solo para verlo mover su cola, divertido.
—¿Te divierte verdad?, pues a mí no.
Se recuesta sobre su espalda mientras se mece de un lado a otro.
—¡Ja!, ¿y ahora quién es la infantil?
Volte