Pov Kael
Me preparaba para otra noche de guardia en las celdas. Hace tres semanas me asignaron allí.
Jamás pensé en ver y escuchar, todo lo que le hacían a jóvenes inocentes, en dónde su único pecado; es ser humanas.
Me preguntaba porque de todos me escogieron. Odio estar cerca de la casa de la manada o del Alfa. Jamás perdonaré lo que hicieron.
Mientras camino hacia mi turno, recuerdo el sueño que tuve anoche. Aunque ya no estoy seguro de que sea un sueño.
La Diosa de la Luna estaba en él,