ZARCO
Entro al apartamento y cierro la puerta detrás de mí, dejando el bullicio de la ciudad afuera. El silencio me envuelve, un silencio que debería ser reconfortante, pero que hoy se siente pesado, casi opresivo. Me dejo caer en el sofá, agotado. El día ha sido largo y lleno de tensiones. No quiero ver a mis padres, no ahora. Necesito tiempo para pensar, para procesar todo lo que ha pasado.
Morgana no está embarazada. Esa revelación sigue resonando en mi mente, una y otra vez. Me levanto y me